Ecos Temporales: La señal que llegó del futuro [Parte 06]
Habían pasado varios meses desde aquella extraña noche en la que conseguí escapar del hospital. Mi recuperación fue lenta, pero finalmente había logrado regresar a mi antiguo refugio. El laboratorio seguía prácticamente igual, aunque algunos equipos parecían haber sido manipulados durante mi ausencia.
Lo primero que hice fue intentar comunicarme con Shatos. Nuestro antiguo sistema permanecía desconectado y no había señales de actividad. Era extraño, pues mi pequeña compañera nunca se alejaba demasiado sin avisarme.
Pero había algo todavía más preocupante: el calendario marcaba julio de 2026. ¡Damn! El año que tanto habíamos intentado evitar finalmente estaba aquí. Encendí la radio para escuchar las noticias y cada acontecimiento parecía confirmar las advertencias de Dneahz sobre aquella crisis que cambiaría el destino de la humanidad. ¿Habíamos fracasado o todo formaba parte de algo que todavía no comprendíamos?

Mientras revisaba los archivos de nuestras antiguas expediciones, encontré una carpeta que no recordaba haber creado: NEXUS_Ω. Contenía fotografías, grabaciones y registros de diferentes líneas temporales. Algunas imágenes mostraban lugares conocidos, mientras que otras parecían pertenecer a realidades desconocidas.
Una fotografía llamó especialmente mi atención. Era del parque donde había conocido nuevamente a DaNne. Aparecíamos conversando junto a una bicicleta y, sobre uno de nuestros hombros, había una pequeña ardilla. Amplié la imagen. ¡Era Shatos! Pero algo no tenía sentido: estaba fechada varios años antes de nuestra primera misión.
—¿Qué demonios estabas haciendo allí, Shatos? —murmuré.
Entonces se activó automáticamente un archivo de audio. La voz que escuché me resultó demasiado familiar.
—Rich, si estás escuchando esta grabación, significa que finalmente has regresado al laboratorio. No intentes buscarme todavía. Hay algo que debes descubrir antes de que volvamos a encontrarnos.
Me quedé inmóvil. Era la voz de Zhaend.
La grabación continuó:
—Recuerda lo que te dije sobre las líneas temporales. No todas las versiones de nosotros pertenecen al mismo presente. Algunos recuerdos no fueron borrados, simplemente fueron trasladados a otras realidades. Y eso es precisamente lo que está ocurriendo con DaNne.
¿Trasladados? ¿Era posible que nuestros recuerdos estuvieran almacenados en otras versiones de nosotros mismos?
Antes de poder continuar, la pantalla comenzó a parpadear y una segunda transmisión interrumpió el audio.
¡Rich! ¿Sigues ahí? ¡Por fin consigo comunicarme contigo!
Reconocí inmediatamente aquella voz.
—¿Shatos? ¡¿Dónde te has metido?!
—No tenemos mucho tiempo. He estado investigando por mi cuenta y descubrí algo sobre la ardilla que acompaña a DaNne.
—¿Qué descubriste?
—No es una mascota común ni una copia de mí. Es otra unidad de reconocimiento temporal, pero sus registros de origen están protegidos. Alguien ha modificado su programación para ocultar su verdadera identidad.
Me acerqué al monitor.
—¿Estás diciendo que esa ardilla también es una máquina?
—Eso parece, Rich. Y hay algo peor… esa unidad ha estado transmitiendo información a una frecuencia que solo nosotros deberíamos conocer.
Sentí un escalofrío.
—¿A quién está enviando los mensajes?
Shatos guardó silencio durante unos segundos.
—A Dneahz.
No sabía qué responder. Si Dneahz estaba recibiendo información de la otra ardilla, entonces nuestras conversaciones, movimientos y encuentros podrían haber sido vigilados desde el principio.
—Shatos, necesito que me digas algo. ¿Por qué Zhaend dejó esa grabación? ¿Sabes dónde está?
—No estoy segura. Pero conseguí localizar una señal suya hace algunas semanas. Procedía de un lugar que no aparece en ninguno de nuestros mapas.
—¿Y por qué no me avisaste antes?
—Porque no sabía si podía confiar en las comunicaciones. Alguien ha estado utilizando nuestros propios canales para modificar los registros de las misiones.
De repente, el monitor mostró una nueva ubicación: el parque donde DaNne y yo nos habíamos reencontrado.
—¿Qué significa esa coordenada? —pregunté.
—Es el punto donde comenzó la última sincronización de Nexus. Y hay algo más: DaNne estuvo allí anoche.
—¿Anoche? ¿Cómo lo sabes?
—Porque la otra unidad dejó una grabación. Pero Rich… tienes que verla por ti mismo.
La pantalla mostró una imagen nocturna del parque. DaNne caminaba lentamente por uno de los senderos, acompañado de aquella pequeña ardilla. Se detuvo frente a un banco y sacó un dispositivo muy parecido a mi comunicador temporal. Entonces miró directamente hacia la cámara.
—Sé que estás ahí, Rich. Ya es hora de que dejemos de fingir que no nos conocemos.
La grabación terminó. Me quedé mirando la pantalla sin poder apartar los ojos. DaNne sabía que lo estaba buscando. Pero ¿desde cuándo?
Decidí que no podía seguir esperando. Si quería respuestas, tendría que encontrarlo personalmente. Preparé una pequeña mochila, recuperé algunos equipos del laboratorio y comprobé que el comunicador temporal todavía funcionara.
Antes de salir, volví a mirar la fotografía inicial. Había algo que no había notado: en una esquina aparecía una fecha escrita a mano y, debajo, un mensaje:
La primera ardilla no fue creada para viajar en el tiempo. Fue creada para recordar aquello que los humanos olvidan.
Me quedé pensando. ¿Y si Shatos no solo había estado acompañándome durante nuestras misiones? ¿Y si su verdadera función era conservar los recuerdos de todas nuestras versiones temporales?
Entonces recibí un último mensaje. Esta vez no procedía de Zhaend ni de Shatos, sino de una transmisión desconocida.
—Rich, si has llegado hasta aquí, significa que has cometido el mismo error que nosotros.
—¿Quién eres? —pregunté.
La respuesta apareció acompañada de una fotografía. Era mi propio rostro, pero no parecía el Rich que conocía. Vestía una chaqueta diferente y tenía una expresión mucho más seria. Detrás de él aparecía una ciudad completamente destruida.
El mensaje terminó con una frase:
No busques a Dneahz. Esta vez, él también está intentando encontrarte.
Apagué el monitor. Por primera vez en mucho tiempo no sabía si estaba preparado para descubrir lo que vendría después. Pero una cosa estaba clara: mi misión ya no consistía simplemente en evitar una crisis mundial.
Tenía que descubrir quién había creado Nexus, por qué nuestras memorias estaban siendo manipuladas y qué relación existía entre Shatos y aquella misteriosa ardilla. Sobre todo, necesitaba encontrar a Zhaend, porque empezaba a sospechar que la persona que conocía como Dneahz no era necesariamente nuestro enemigo. Quizás también era una víctima de la misma historia.
Shatos acaba de enviarme otra ubicación. Dice que DaNne estará esperándome mañana en el parque. Esta vez no pienso acercarme con excusas ni fingir que nuestro encuentro es una casualidad. Creo que ha llegado el momento de escuchar su versión de la historia.
🎶 Hay una vieja canción que acaba de aparecer entre los archivos recuperados. No recuerdo cuándo la guardé, pero su título me resulta inquietantemente familiar…
¿Y si algunas melodías también pudieran conservar recuerdos?